Bebidas alcohólicas en la obesidad
Prof. Dr. Alberto Quirantes HernándezPor: Prof. Dr. Alberto Quirantes Hernández
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Desde la más remota antigüedad el hombre fabrica bebidas alcohólica aprovechándose de la reacción llamada fermentación. A través de los tiempos las técnicas de fabricación se han ido perfeccionando creándose nuevas bebidas de destilación como el ron, el coñac, el whisky, etc., ofertados generosamente en los mercados de casi todo el mundo.
TRAS LAS HUELLAS DEL ALCOHOL
El alcohol, una vez ingerido, es absorbido con mucha rapidez por el intestino en un 80%. El resto por el estómago. La mayor parte se metaboliza y elimina por el hígado. Una pequeña porción se elimina sin metabolizar fundamentalmente por el aliento. En menor cantidad por la saliva, la orina, el sudor y la leche materna.
El alcohol se absorbe con mayor facilidad cuando el estómago está vacío así como según los grados alcohólicos contenidos en la bebida.
ALCOHOL Y CALORÍAS
Bebidas alcohólicas en la obesidadEl alcohol es muy rico en calorías pues un solo centímetro cúbico aporta 7 calorías al organismo. Son de muy fácil combustión y por eso entorpecen el catabolismo de las grasas cuando se está intentando bajar de peso. El organismo utiliza para su metabolismo la rápida combustión del alcohol y se enlentece la combustión del tejido graso. Por lo tanto no se recomienda la ingestión de bebidas alcohólicas durante un tratamiento adelgazante.
A modo de ejemplo señalemos que en 100 centímetros cúbicos de los licores dulces hay contenidas 384 calorías, 360 en el ron, 315 en el coñac, y 300 en el whisky.
ATACANDO AL CEREBRO
En sus comienzos la ingestión de bebidas alcohólicas deprime la voluntad, aumentan la sociabilidad y la locuacidad alcanzándose insospechados grados de indiscreción personal en medio de una creciente euforia grupal.
Se pierde el dominio sobe el control alimentario, puede producirse un estímulo del apetito y se abandonan las mejores intenciones de un plan alimentario para bajar de peso.
Pueden presentarse situaciones en público muy desagradables y a veces lamentablemente irreversibles en las que el arrepentimiento ya en sobriedad nada vale.
Con mayores dosis sobreviene la embriaguez con ostensible inestabilidad emocional y en el autocontrol con pérdida progresiva del juicio crítico. En etapas posteriores se produce un marcado deseo de dormir.
EN EL ESTÓMAGO
El alcohol es una sustancia irritante sobre las paredes del estómago. Actúa a modo de un fuerte aperitivo y estimula marcadamente el deseo de comer. En ambientes habitualmente festivos donde se brinda con alcohol hay exigua o nula presencia de alimentos bajos en calorías. Se ingieren sin control y se mantiene o aumenta el peso corporal sobre todo cuando aumenta la frecuencia de esos eventos.
EL AZÚCAR DE LA SANGRE
En aquellos que beben puede presentarse una “hipoglicemia alcohólica”. No es nada más que la imposibilidad de fabricar azúcar sanguíneo en estados de ayuno proveniente de aquella que se encuentra almacenada en el hígado. Es por un bloqueo debido a la acción del alcohol que se está metabolizando por el este órgano. En sus tapas iniciales se estimula el apetito y se ingiere lo primero que se tenga a mano para neutralizar tan desagradable sensación. De no hacerlo, en etapas más avanzadas cuando ya se establece un estado de plena embriaguez e intensa somnolencia asociada a una severa hipoglicemia, pueden producirse consecuencias muy graves con peligro para la vida si no se toman las medidas adecuadas de suministrar alimentos a dicha persona.
Por lo tanto, cuando ya la voluntad se encuentra deprimida por la ingestión de bebidas alcohólicas y se establece un aumento del apetito por irritación gástrica y disminución del azúcar sanguíneo es muy probable la ingestión de comestibles con grandes cantidades de calorías.
Es recomendable que la persona que se encuentra reacomodando su alimentación hacia maneras saludables, disminuyendo la ingestión de calorías en la diaria alimentación, de momento no asista a actividades sociales donde se ofrezcan bebidas alcohólicas.
Pero ante cualquier circunstancia se debe beber siempre con extrema moderación.






