Problemas sexuales en los hombres obesos

Prof. Dr. Alberto Quirantes HernándezProf. Dr. Alberto Quirantes HernándezPor: Prof. Dr. Alberto Quirantes Hernández

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A medida que aumenta el peso corporal por encima de los valores considerados como normales, se incrementa también determinados desequilibrios síquicos y físicos.

El excesivo peso corporal afecta la estabilidad y la salud para las personas de ambos sexos. Dentro de estas perturbaciones se incluye la salud sexual.

Problemas sexuales en los hombres obesosProblemas sexuales en los hombres obesosEsto no quiere decir que la totalidad de los hombres obesos con incrementados depósitos de grasa corporal puedan presentar disfunciones sexuales pero es una posibilidad real y frecuente a tener en cuenta.

Y más esperanzador cuando se considera la reversibilidad de estos trastornos cuando al recuperar el peso normal.

EMPIEZAN LOS PROBLEMAS

Es en el tejido graso donde la testosterona periférica, la principal hormona masculina, se metaboliza como estrógenos, la principal hormona femenina. Mientras más grasa corporal mayor es el aumento de la tasa metabólica.

La testosterona, incentivadora del apetito sexual, una vez disminuida y con el aumento subsiguiente de los estrógenos, conlleva a una disminución de la líbido y de la frecuencia y de la suficiente capacidad para realizar un coito satisfactorio.

Este anómalo cambio también puede conducir a modificaciones físicas como es la disminución del vello corporal.

Los testículos mantienen de manera permanente una elevada temperatura por encontrarse casi comprimidos entre dos muslos voluminosos.
El calor testicular mantenido sumado a los cambios hormonales antes descritos puede conducir a una disminución de la fertilidad o incluso a una infertilidad total por haberse afectado la cantidad y/o la calidad de los espermatozoides, todo esto debido al factor físico llamado calor y a la nueva química hormonal.

Por eso se ha llegado a plantear que la actual epidemia de obesidad pudiera estar contribuyendo a la tan preocupante disminución de la reproducción humana básicamente en el mundo occidental.

UN AFECTADO PSIQUISMO

Una apreciación altamente desfavorable de la figura de un obeso lo puede conducir a una desvalorización de su propio físico, causa de estrés, depresión y de muy baja autoestima.

Evade los lances sexuales incluso con su pareja habitual pues se ha empequeñecido la siempre deseada acometividad amatoria.

De rebote, el obeso es probable que deje de resultar atractivo a su pareja por su aspecto físico poco o nada estimulante. El desinterés es bilateral.

En la obesidad pudieran existir afectaciones vasculares y por ende una disminución del llenado vascular en la región del pene conducente a una disfunción eréctil, conocida anteriormente como impotencia.

Existe la posibilidad de daño prostático debido a una insuficiencia de las válvulas de las venas espermáticas internas incapaces ya de soportar un aumento mantenido de la presión abdominal derivada de los pesados y prominentes vientres de los obesos.

Estas pujantes prominencias abdominales impiden a veces contemplar y examinar los propios genitales y para este menester se debe acudir al espejo.

Aun así, puede resultar difícil la siempre orgullosa exhibición de un pene erecto en toda su extensión, en caso de suceder, por encontrarse éste parcialmente inmerso en un abundante tejido adiposo suprapúbico.

La autoestima sigue en picada por repudio a su propia figura con aumentados sentimientos de desvalorización y una buena dosis de resignación.

HAY SOLUCIÓN

Todo lo anterior es reversible. Solo se trata de tomar interés y adquirir los conocimientos científicos necesarios para eliminar las libras sobrantes.

Ha sido demostrado en diversas y bien fundamentadas investigaciones cómo la adopción permanentes de sanos y adecuados estilos de vida en relación a una alimentación fisiológica y el aumento progresivo de la actividad física se vinculan directamente con un evidente mejor desempeño de la actividad sexual y reproductiva en relación directa a la progresiva reducción del peso corporal.

Al mismo tiempo, también mejoran muchos otros aspectos relativos a la salud. Por ejemplo, se ha demostrado que bajando de peso con una alimentación adecuada y balanceada y un régimen de actividad física, se previene la aparición de la diabetes tipo 2, la más frecuente.

Con la disminución progresiva de peso hasta valores fisiológicos, la función sexual tiende a mejorar alcanzando un estimado normal para la edad correspondiente.

Los hombres obesos deben de ser informados de la existencia de una expectativa de mejoría en la función sexual.
Esto se convertiría en un fuerte incentivo para decidirse a adoptar un estilo de vida saludable.

Indudablemente, la mejoría de la vida sexual es otra buena razón para perder el peso sobrante.