Prof. Dr. Alberto Quirantes HernándezProf. Dr. Alberto Quirantes Hernández
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La Habana, marzo 16.- Muchas personas opinan que beber agua en exceso hace aumentar de peso. Otros opinan lo contrario, puede beberse toda el agua deseada pues el peso se mantiene invariable. Son pocos quienes se detienen a pensar que tal vez el agua ayude a bajar de peso.
El agua es el único nutriente absolutamente sin ninguna caloría. Sin embargo es esencial para el organismo. Sin agua, en muy pocos días cesa la vida.
Constituye la mayor parte del peso del cuerpo humano y aquellas personas saludables pueden beber la cantidad de agua apetecida pues se elimina de forma balanceada.
LAS NECESIDADES DE AGUA
El agua es necesariaSe necesitan aproximadamente dos litro y medio de agua cada día. Si existe mucho calor o se practican de ejercicios, y en determinados casos de ciertas enfermedades sobre todo las que cursen con fiebre, vómitos o diarreas, las necesidades son mayores.
En ocasiones la sed puede confundirse con la sensación de hambre. Beber toda el agua apetecida puede evitar la ingestión de comidas innecesarias, muchas de ellas engordantes.
INCORPORANDO AGUA
Se incorpora agua al organismo de tres maneras diferentes. Una de ellas es bebiéndola. Otro aporte es el agua contenida en los alimentos sólidos. Los procesos metabólicos internos generadores de agua es la tercera variante.
Entre los alimentos más ricos en agua se encuentra la leche y algunas frutas y vegetales como el melón, los tomates o la lechuga. En su estructura el agua constituye más del noventa por ciento.
A término medio, otros con un 40 a 60 por ciento de agua. A modo de ejemplo, hallamos la pechuga de pollo, las pizzas y el salmón.
Entre los menos acuosos se encuentran algunos como el azúcar, el arroz y el chocolate con menos de un 10 por ciento de agua.
El único alimento totalmente sin agua son las diferentes variedades de aceites comestibles.
EL AGUA GASTA CALORÍAS
El organismo gasta sus calorías metabolizando el agua ingerida y no aportas ninguna. Por lo tanto, el agua contribuye de manera más o menos modesta a la reducción del peso corporal. Gasta calorías sin aportar ninguna.
Si al saciar la sed neutralizamos el hambre y se ingieren menos alimentos ricos en calorías, también evitamos de esta forma más libras en el cuerpo.
ELIMINANDO AGUA
El agua se elimina por la orina, el sudor, la defecación y una forma no perceptible es por la difusión a través de la piel, sin relación con el sudor y por la evaporación cuando se respira.
Los riñones, a través de la orina, son los encargados fundamentales de equiparar el agua ingerida con la eliminada.
DISTRIBUCIÓN Y FUNCIONES DEL AGUA
Una persona promedio con un peso de 70 kilogramos, 154 libras, contiene en su cuerpo 42 litros de agua, el 60% de su peso corporal.
A más edad y más grasa, menos agua en el cuerpo. Las mujeres proporcionalmente tienen más grasa corporal que los hombres.
Dentro de los 75 billones de células integradores del cuerpo humano se guardan aproximadamente 28 litros de agua. El resto en los líquidos extracelulares. Como ejemplo los líquidos articulares o cefalorraquídeo, los contenidos en los ojos, el pericardio o el peritoneo o simplemente entre célula y célula, conocido como líquido intersticial.
EL AGUA ES ESENCIAL
Es el nutriente imprescindible presente en prácticamente todas las funciones del cuerpo humano pues es el medio donde se realizan todas las reacciones químicas. Transporta los nutrientes y recoge los desechos orgánicos a ser eliminados. Regula la temperatura corporal y es soporte y lubricante de tejidos y articulaciones.
El agua no engorda. Todo lo contrario, pues sin aportar calorías obliga al organismo a gastarlas en su metabolismo.
Tampoco se retiene en las personas sanas pues existe un balance natural entre la ingerida y la eliminada.
Por lo tanto, la sed debe ser saciada con cuanta agua el organismo precise.