Mantenerse en buena forma con el paso de los años

Prof. Dr. Alberto Quirantes HernándezProf. Dr. Alberto Quirantes HernándezPor: M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández

Master en Ciencias y Profesor Consultante
Jefe del Servicio de Endocrinología
Hospital Docente “Dr. Salvador Allende”
La Habana – Cuba

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Los años de vida de la población mundial han aumentado de manera relevante en  los últimos años. Puede considerarse como un éxito de las políticas de  salud sobre la población y del desarrollo socioeconómico.

No obstante, la prolongación de los años sobre el globo terráqueo constituye un desafío a toda la sociedad quien debe adaptarse a esta nueva realidad.

Según la Organización Mundial de la Salud, en el siglo XX se produjo una revolución de la longevidad.

Este éxito demográfico representado en cifras significa que el número de personas de más de 60 años de alrededor de 600 millones en el año 2000, llegará a casi 2.000 millones en el 2050.

Las llamadas “personas de edad” se incrementarán como grupo de población del 10% en 1998 hasta un 15% en el año 2025.

Un cambio demográfico a nivel mundial conlleva a profundas consecuencias en cada uno de los diferentes aspectos de la vida individual, comunitaria, nacional e internacional.

Se producirá un cambio en toda la humanidad  desde los aspectos políticos, sociales, económicos, psicológicos y espirituales.

Pero con el paso de los años puede comenzar un cierto declive en el organismo humano y de sus funciones derivadas.

ESPERAR CON SALUD LA LLEGADA DE LOS AÑOS

Ha sido confirmado cómo un aumento en la actividad y los ejercicios físicos es fundamental para no sentir el indetenible paso del tiempo.

Se revisaron diferentes estudios publicados entre 1985 y 2012 donde se examinaban la relación existente entre la movilidad y el envejecimiento.

Esta investigación realizada en la Universidad de  Alabama, Birmingham y publicada en la revista Journal of the American Medical Association, confirma como la actividad física es de vital importancia para un envejecimiento saludable.

LAS PRIMERAS SEÑALES

Cuando comienzan problemas de movilidad en personas con determinado número de años pudiera ser un mensaje de un declive funcional inminente y esto puede afectar la capacidad de vivir con independencia.  

Por esa razón se recomienda al menor indicio al respecto efectuar dos preguntas claves:

1-  ¿Por determinados problemas físicos o de su salud está presentando dificultades para subir diez escalones o caminar alrededor de medio kilómetro?

2- ¿Ha cambiado la forma de subir diez escalones o de caminar alrededor de medio kilómetro?

Cualquier cambio desfavorable para realizar alguna de estas faenas es una señal de alarma.

Realizar estas preguntas puede ofrecer información a familiares y profesionales de la medicina sobre la movilidad de las personas mayores y las medidas a tomar para revertir esta situación en todo lo posible.
 
LAS CONDUCTAS ADECUADAS

Si las respuestas indican que la persona interrogada pudiera comenzar a presentar problemas con su movilidad, se deben comenzar de inmediato a tomar las medidas adecuadas para controlar la situación.

Una de ellas sería la remisión a un servicio de fisioterapia para acciones de rehabilitación.
 
Y las otras barreras a remover serían el combate al sedentarismo voluntario, la mala alimentación, la obesidad y el tabaquismo, todos ellos peligrosos factores de riesgo. No obstante, pueden ser vencidos con éxito.

Y siempre debe tenerse en cuenta a la movilidad como una de las principales bases de un sano envejecimiento.