Con voz firme, Camagüey convierte el dolor en compromiso y la indignación en fuerza, como se ratificó hoy en el tributo a los 32 cubanos caídos en la reciente agresión yanqui contra Venezuela.
Desde la Plaza de la Revolución Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz, el veterano combatiente Isnel Pérez Cepero afirmó que el dolor se multiplica, pero también el amor a la Revolución y al legado de Fidel, en tanto crece la convicción de continuar siendo internacionalistas.
El escritor y también luchador revolucionario Benito Estrada Fernández significó que en momentos como estos aflora el ADN combativo de los cubanos de NO rendirse.
Por su parte, Milagros Guerra, secretaria general del Sindicato de Trabajadores de la Salud en la provincia de Camagüey, destacó la amplia presencia del ejército de batas blancas como reafirmación de los principios inculcados por la Revolución.
REPORTÓ YAMYLÉ FERNÁNDEZ
