El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, calificó hoy de ilegal el bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos impone a Cuba y reconoció sus consecuencias para la vida de la población de la isla.
En una sesión de preguntas y respuestas con el Gobierno en la Asamblea Nacional, el mandatario señaló que Francia se opone cada año en la ONU a esa política de décadas y que lo hace en su condición de integrante de la Asamblea General del ente multilateral y de miembro permanente de su Consejo de Seguridad.
Lecornu intervino después de que el presidente del grupo de la Izquierda Democrática y Republicana en la cámara baja, Stéphane Peu, exigiera una reacción de París tanto a título nacional como a nivel europeo frente al decreto dictado por Donald Trump la semana pasada en el que amenazó con aranceles a los países que suministren o envíen petróleo a Cuba.
Peu denunció el impacto que tendrá la nueva medida en sectores vitales de la población y la inestabilidad que llevará al Caribe, región donde Francia tiene presencia con sus territorios de ultramar de Guadalupe, Guayana, Martinica, San Bartolomé y San Martín.
El diputado comunista reclamó la asistencia humanitaria a los cubanos y la activación de mecanismos de la Unión Europea que combatan la extraterritorialidad del bloqueo que aplica Estados Unidos y cualquier intento unilateral de obstaculizar la ayuda.
De acuerdo con el primer ministro, Francia ha asistido a Cuba cada vez que lo ha considerado necesario y continuará haciéndolo, aunque sin referirse al decreto de Trump que tilda a la isla de “una amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional de la potencia norteña o al cerco petrolero que pretende establecer presionando a terceros.
En sus palabras, Lecornu mencionó al pueblo cubano, pero tomó distancia del Gobierno de la nación antillana, tras las cuales Peu le recordó que durante la pandemia de la Covid-19 médicos de Cuba ayudaron a territorios de ultramar de Francia.
