Cuba pide el cese de la manipulación mercantil de los recursos naturales por las grandes transnacionales

«La cuestión del agua se encuentra en el centro mismo de la supervivencia de la humanidad. El acceso a este recurso es un derecho humano, cuyo pleno disfrute por todos debe asegurarse», afirmó Inés María Chapman Waugh, vice primera ministra de la República de Cuba, en la Reunión de Alto Nivel sobre la Aplicación de los Objetivos y Metas Relacionados con el Agua, de la Agenda 2030, realizada virtualmente.

Añadió que, para hacer cumplir el sexto de esos objetivos, se requiere de la firme voluntad política de los gobiernos para impulsar la «cooperación internacional, que garantice el acceso universal y uso sostenible del agua, el desarrollo de infraestructuras, la creación de capacidades en el área de la gestión de los recursos hídricos e hidráulicos, la innovación, la transferencia de tecnologías y la adaptación al cambio climático».

Por ello, pidió parar con la manipulación mercantil de los recursos naturales por parte de las compañías transnacionales y, en cambio, privilegiar la generación de mecanismos financieros para la movilización de tecnologías, a fin de alcanzar una mayor cobertura de agua para los pueblos.

Resaltó el caso de Cuba, donde se reconoce al agua como un derecho inalienable del ser humano a partir de la propia Constitución, lo cual permite cumplir con los indicadores, «gracias también al alto nivel de nuestros especialistas; a la participación activa de instituciones, universidades y centros de investigación; a la contribución de la ciencia y la innovación; al desarrollo de capacidades industriales y al valioso apoyo de la cooperación internacional».

Aún falta enfrentar disímiles desafíos, principalmente por el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, que limita al país de financiamientos y de transferencia de tecnologías. «A pesar de ello, ratificamos el compromiso de continuar trabajando para alcanzar las metas», agregó.

Señor Presidente:

La cuestión del agua se encuentra en el centro mismo de la supervivencia de la humanidad. El acceso a este recurso es un derecho humano, cuyo pleno disfrute por todos debe asegurarse.

El cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 y sus metas, exige una firme voluntad política por parte de los gobiernos y el impulso de la cooperación internacional, que garanticen el acceso universal y uso sostenible del agua, el desarrollo de infraestructuras, la creación de capacidades en el área de la gestión de los recursos hídricos e hidráulicos, la innovación, la transferencia de tecnologías y la adaptación al cambio climático.

Debe cesar la manipulación mercantil de los recursos naturales por las grandes transnacionales, y propiciarse la creación de fondos y mecanismos financieros para la movilización de recursos tecnológicos con vistas al incremento de la cobertura de agua potable, el saneamiento ambiental y el manejo sostenible de ecosistemas, para el bienestar de los pueblos.

Señor Presidente:
La Constitución cubana reconoce el derecho del acceso al agua y al saneamiento para todos, sustentado en políticas públicas y en la Ley de las Aguas Terrestres, que ordena su gestión integrada y sostenible como un asunto estratégico par el país.

La implementación del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social de Cuba hasta 2030, que incluye el Programa Integral de Desarrollo Hidráulico, nos ha permitido cumplir dos de los indicadores del ODS 6, gracias también al alto nivel de nuestros especialistas; la participación activa de instituciones, universidades y centros de investigación; la contribución de la ciencia y la innovación; el desarrollo de capacidades industriales y el valioso apoyo de la cooperación internacional.

Aun cuando mostramos logros, Cuba enfrenta disímiles desafíos derivados de su condición de Pequeño Estado Insular en Desarrollo y del criminal bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, que constituye el principal obstáculo para alcanzar mejores resultados y limita el acceso del país a financiamientos externos, nuevas tecnologías y otras capacidades en esta esfera. A pesar de ello, ratificamos el compromiso de continuar trabajando para alcanzar las metas
propuestas en la Agenda 2030.

Asimismo, aportaremos nuestra experiencia en los debates internacionales sobre este tema, convencidos de que la internacionalización del problema del agua hace imprescindible que las Naciones Unidas sea el principal foro para debatir y alcanzar acuerdo consensuados en esta materia.

Muchas gracias

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